"No hay nada de terror en el disparo. Sólo en la anticipación del mismo."
Alfred Hitchcock

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Entre la música y el ruido

Hay canciones que no dicen nada, y ruidos que nos evocan todo un mar de recuerdos. De este mismo modo, hay canciones confundidas en ruidos, y ruidos que se les llama canciones. Es comlicado, por tanto, saber separar estos dos conceptos, definir y concretar donde esta el límite.
música: Melodía, ritmo y armonía, combinados. Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído.Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente.
ruido: Sonido inarticulado, por lo general desagradable.

Por consiguiente, si ambas definiciones de la "todopoderosa" RAE fueran seguidas a pie de la letra, cuanto ruido habría en la música y cuanta música habría en el ruido...
La unica finalidad de la música es conmover al oyente, y esto, tan solo lo consigue imitando sonidos de la realidad que nos rodea (la ovación de un público emocionado, un telefono que suena, un dia de lluvia, los vagones del tren, el vuelo de un moscardón, una cocina en movimiento, la naturaleza, etc.). Música que se basa en ruidos cotidianos, sonidos que nos suenan familiares, y los ordena, los convina y les da forma, hasta lograr conmovernos.
No obstante, hay dos tipos de música. Primero, esta la que se origina de la creatividad, de la nada. Y otra muy diferente. La música nos gusta, cuando hay una serie de aspectos relacionados con nuestra realidad, bien sea mediante el lenguaje, o mediante la melodía, todo es un cúmulo de recuerdos, de sentimientos y emociones. "Me gustan, porque me siento muy identificada en sus canciones". Esta es la clave, este es el truco. Cada vez más las canciones quieren formar parte de nuestras vidas, quieren tocarnos la "fibra". Pero no es así como se consigue, o al menos de manera "honrada". No deberia consistir en repetir cuales son tus fortunas y desgracias. No es mejor la música que imita otra música. La que utiliza viejos exitos y los disfraza de actuales. Música de música: una fórmula sencilla, de éxito asegurado, entra bien y gusta rápido. Y cada vez más, hay más "música" que desprestigia su esencia y su origen: los sonidos, el ruido.
Por tanto, deberíamos saber que aquello que es "por lo general desagradable", es el padre de la música (entendida como tal). Así pues: escuchemos más música, más sonidos, más ruido.


martes, 9 de noviembre de 2010

¿BORIED?

Hagamos una crítica a los más críticos. Lejos de mi opinión y la de otros muchos, hagamos una reflexión del porqué esta pelicula ha creado ciertas discrepancias entre una parte del público.
Me parece que es un posible motivo de consideración que la última película de Rodrigo Cortés haya ocasionado opiniones varias, con una apabullante diferencia entre ellas. La mayoría del público de este thriller psicológico, la ha elogiado de manera asombrosa. Claro ejemplo de ello es la crítica de Rob Nelson, de Variety, en la que afirma que es "un ingenioso ejercicio de tensión sostenida que haría que Alfred Hitchcock se removiera en su tumba."
No queda duda, que la película ha gustado en su mayoría, pero admitiremos que el tema (no apto para claustrofóbicos) ya podíamos predecir, a priori, que era arriesgado. Un joven enterrado en una tumba, cuya misión es salir, crea cierta curiosidad acerca de como será tratado el tema. Hay miles de opciones por las que apostar: amorosa y lacrimógena, crítica a la política y a la humanidad, apología a la víctima, enfrentamiento a la muerte, destino... Y al parecer, se han recogido todas las posibilidades que podian caber dentro de esta espectada "caja".
¿Entonces por qué no ha gustado a todo el mundo? Como toda película, Buried está cargada de ingredientes para el éxito. Intriga, suspense, drama, crítica, venganza... quizás demasiados, para los noventa y cinco minutos de duración. Es bien sabido, que cuando se come algo delicioso, aunque empachoso, puede resultar muy indigesto. Y si, a la postre, no llevas ni quince minutos cuando ya se te ha atragantado, se produce un estado de irritación en la sala, peligrosamente contagioso. Esto fue lo que yo me encontré, una manada de espectadores que pedían venganza por haberles cobrado por "eso".
Resulta curioso como a veces la calidad, según para quién, resulta fatigosa de masticar, difícil de tragar, y prácticamente imposible de digerir. Pero más curioso aún es desistir de llegar a tal placer. Y hablo totalmente en general, Buried es simplemente el ejemplo, la excusa.