miércoles, 29 de diciembre de 2010
We wish you a merry christmas...
No se hable más. En navidades todo el mundo es cristiano, se abraza y se quiere como no lo ha hecho en todo el año. Hay que recordar viejos tiempos y hay que sentirse pueril, hay que tener ilusión, ser feliz, portarse bien, hacer nuevos propósitos como dejar de fumar, prometerte tópicos como ir al gimnasio, adelgazar, ver menos la tele, leer más, buscar pareja o mejorar la relacion con ella, etc. Debes comer con la familia sin límites ni control, comprar sin sentido y regalar a aunque sea solo porque "deberías" y no porque "te gustaría", enviar sms de copia y pega a diestro y siniestro. De lo contrario, si no sigues el protocolo consumista y sentimentalista de estas fiestas, te convertiras en un ser repugnante y malvado como "Scrooge", o como "Grinch"... y eso, nunca.
martes, 28 de diciembre de 2010
"BIOLENCIA"
Algo hay, que nos atrae tanto de ella. Violencia en el aspecto, en la música, en el cine, en las formas y figuras... Todo el mundo busca, unos más y otros menos, una dosis de este curioso placer irracional.
Poco a poco, los telediarios se acercan más a cualquier película de acción, de gángsteres y mafias, asesinatos a sangre fría. Corrupción y violencia en los institutos, en la calle, en el trabajo, en casa... Y sin embargo, queremos más, mucho más. Pero ¿que sería de la historia, sin violencia? ¿ha sido utilizada como método, o como objetivo? Desgraciadamente, no lo podemos evitar. Todos tenemos un álter ego que tiene sed de venganza o autocomplacencia. Queremos ver como sufren los demás, como son mucho más desgraciados que nosotros.
¿Tan frágiles somos? ¿tan faltos de cariño y seguridad vivimos? Quizá esta “catarsis” venga motivada por un terrible miedo a nosotros mismos. Quizá sea entonces cierto aquello que dicen de que “el egoísmo es el motor del ser humano”...
Mientras tanto, nuesta monodosis de adrenalina...
Poco a poco, los telediarios se acercan más a cualquier película de acción, de gángsteres y mafias, asesinatos a sangre fría. Corrupción y violencia en los institutos, en la calle, en el trabajo, en casa... Y sin embargo, queremos más, mucho más. Pero ¿que sería de la historia, sin violencia? ¿ha sido utilizada como método, o como objetivo? Desgraciadamente, no lo podemos evitar. Todos tenemos un álter ego que tiene sed de venganza o autocomplacencia. Queremos ver como sufren los demás, como son mucho más desgraciados que nosotros.
¿Tan frágiles somos? ¿tan faltos de cariño y seguridad vivimos? Quizá esta “catarsis” venga motivada por un terrible miedo a nosotros mismos. Quizá sea entonces cierto aquello que dicen de que “el egoísmo es el motor del ser humano”...
Mientras tanto, nuesta monodosis de adrenalina...
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Entre la música y el ruido
Hay canciones que no dicen nada, y ruidos que nos evocan todo un mar de recuerdos. De este mismo modo, hay canciones confundidas en ruidos, y ruidos que se les llama canciones. Es comlicado, por tanto, saber separar estos dos conceptos, definir y concretar donde esta el límite.
Por consiguiente, si ambas definiciones de la "todopoderosa" RAE fueran seguidas a pie de la letra, cuanto ruido habría en la música y cuanta música habría en el ruido...
La unica finalidad de la música es conmover al oyente, y esto, tan solo lo consigue imitando sonidos de la realidad que nos rodea (la ovación de un público emocionado, un telefono que suena, un dia de lluvia, los vagones del tren, el vuelo de un moscardón, una cocina en movimiento, la naturaleza, etc.). Música que se basa en ruidos cotidianos, sonidos que nos suenan familiares, y los ordena, los convina y les da forma, hasta lograr conmovernos.
No obstante, hay dos tipos de música. Primero, esta la que se origina de la creatividad, de la nada. Y otra muy diferente. La música nos gusta, cuando hay una serie de aspectos relacionados con nuestra realidad, bien sea mediante el lenguaje, o mediante la melodía, todo es un cúmulo de recuerdos, de sentimientos y emociones. "Me gustan, porque me siento muy identificada en sus canciones". Esta es la clave, este es el truco. Cada vez más las canciones quieren formar parte de nuestras vidas, quieren tocarnos la "fibra". Pero no es así como se consigue, o al menos de manera "honrada". No deberia consistir en repetir cuales son tus fortunas y desgracias. No es mejor la música que imita otra música. La que utiliza viejos exitos y los disfraza de actuales. Música de música: una fórmula sencilla, de éxito asegurado, entra bien y gusta rápido. Y cada vez más, hay más "música" que desprestigia su esencia y su origen: los sonidos, el ruido.
Por tanto, deberíamos saber que aquello que es "por lo general desagradable", es el padre de la música (entendida como tal). Así pues: escuchemos más música, más sonidos, más ruido.
música: Melodía, ritmo y armonía, combinados. Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído.Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente.
ruido: Sonido inarticulado, por lo general desagradable.
Por consiguiente, si ambas definiciones de la "todopoderosa" RAE fueran seguidas a pie de la letra, cuanto ruido habría en la música y cuanta música habría en el ruido...
La unica finalidad de la música es conmover al oyente, y esto, tan solo lo consigue imitando sonidos de la realidad que nos rodea (la ovación de un público emocionado, un telefono que suena, un dia de lluvia, los vagones del tren, el vuelo de un moscardón, una cocina en movimiento, la naturaleza, etc.). Música que se basa en ruidos cotidianos, sonidos que nos suenan familiares, y los ordena, los convina y les da forma, hasta lograr conmovernos.
No obstante, hay dos tipos de música. Primero, esta la que se origina de la creatividad, de la nada. Y otra muy diferente. La música nos gusta, cuando hay una serie de aspectos relacionados con nuestra realidad, bien sea mediante el lenguaje, o mediante la melodía, todo es un cúmulo de recuerdos, de sentimientos y emociones. "Me gustan, porque me siento muy identificada en sus canciones". Esta es la clave, este es el truco. Cada vez más las canciones quieren formar parte de nuestras vidas, quieren tocarnos la "fibra". Pero no es así como se consigue, o al menos de manera "honrada". No deberia consistir en repetir cuales son tus fortunas y desgracias. No es mejor la música que imita otra música. La que utiliza viejos exitos y los disfraza de actuales. Música de música: una fórmula sencilla, de éxito asegurado, entra bien y gusta rápido. Y cada vez más, hay más "música" que desprestigia su esencia y su origen: los sonidos, el ruido.
Por tanto, deberíamos saber que aquello que es "por lo general desagradable", es el padre de la música (entendida como tal). Así pues: escuchemos más música, más sonidos, más ruido.
martes, 9 de noviembre de 2010
¿BORIED?
Hagamos una crítica a los más críticos. Lejos de mi opinión y la de otros muchos, hagamos una reflexión del porqué esta pelicula ha creado ciertas discrepancias entre una parte del público.
Me parece que es un posible motivo de consideración que la última película de Rodrigo Cortés haya ocasionado opiniones varias, con una apabullante diferencia entre ellas. La mayoría del público de este thriller psicológico, la ha elogiado de manera asombrosa. Claro ejemplo de ello es la crítica de Rob Nelson, de Variety, en la que afirma que es "un ingenioso ejercicio de tensión sostenida que haría que Alfred Hitchcock se removiera en su tumba."
No queda duda, que la película ha gustado en su mayoría, pero admitiremos que el tema (no apto para claustrofóbicos) ya podíamos predecir, a priori, que era arriesgado. Un joven enterrado en una tumba, cuya misión es salir, crea cierta curiosidad acerca de como será tratado el tema. Hay miles de opciones por las que apostar: amorosa y lacrimógena, crítica a la política y a la humanidad, apología a la víctima, enfrentamiento a la muerte, destino... Y al parecer, se han recogido todas las posibilidades que podian caber dentro de esta espectada "caja".
¿Entonces por qué no ha gustado a todo el mundo? Como toda película, Buried está cargada de ingredientes para el éxito. Intriga, suspense, drama, crítica, venganza... quizás demasiados, para los noventa y cinco minutos de duración. Es bien sabido, que cuando se come algo delicioso, aunque empachoso, puede resultar muy indigesto. Y si, a la postre, no llevas ni quince minutos cuando ya se te ha atragantado, se produce un estado de irritación en la sala, peligrosamente contagioso. Esto fue lo que yo me encontré, una manada de espectadores que pedían venganza por haberles cobrado por "eso".
Resulta curioso como a veces la calidad, según para quién, resulta fatigosa de masticar, difícil de tragar, y prácticamente imposible de digerir. Pero más curioso aún es desistir de llegar a tal placer. Y hablo totalmente en general, Buried es simplemente el ejemplo, la excusa.
Me parece que es un posible motivo de consideración que la última película de Rodrigo Cortés haya ocasionado opiniones varias, con una apabullante diferencia entre ellas. La mayoría del público de este thriller psicológico, la ha elogiado de manera asombrosa. Claro ejemplo de ello es la crítica de Rob Nelson, de Variety, en la que afirma que es "un ingenioso ejercicio de tensión sostenida que haría que Alfred Hitchcock se removiera en su tumba."
No queda duda, que la película ha gustado en su mayoría, pero admitiremos que el tema (no apto para claustrofóbicos) ya podíamos predecir, a priori, que era arriesgado. Un joven enterrado en una tumba, cuya misión es salir, crea cierta curiosidad acerca de como será tratado el tema. Hay miles de opciones por las que apostar: amorosa y lacrimógena, crítica a la política y a la humanidad, apología a la víctima, enfrentamiento a la muerte, destino... Y al parecer, se han recogido todas las posibilidades que podian caber dentro de esta espectada "caja".
¿Entonces por qué no ha gustado a todo el mundo? Como toda película, Buried está cargada de ingredientes para el éxito. Intriga, suspense, drama, crítica, venganza... quizás demasiados, para los noventa y cinco minutos de duración. Es bien sabido, que cuando se come algo delicioso, aunque empachoso, puede resultar muy indigesto. Y si, a la postre, no llevas ni quince minutos cuando ya se te ha atragantado, se produce un estado de irritación en la sala, peligrosamente contagioso. Esto fue lo que yo me encontré, una manada de espectadores que pedían venganza por haberles cobrado por "eso".
Resulta curioso como a veces la calidad, según para quién, resulta fatigosa de masticar, difícil de tragar, y prácticamente imposible de digerir. Pero más curioso aún es desistir de llegar a tal placer. Y hablo totalmente en general, Buried es simplemente el ejemplo, la excusa.
lunes, 8 de marzo de 2010
Un poco de los Oscars
Anoche se celebró el festival de los Oscars, en el que como todos los años hubo mucho glamour y mucha cara guapa, pero hoy hablaremos del morbo y la influencia de el público en una ceremonia de entrega de los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. En mi opinión -una más- se colaron muchas películas taquilleras con la finalidad de crear audiencia y expectación. El hecho que estuvieran de rivales Kathryn Bigelow (directora de "En tierra hostil" y ex mujer de James Cameron) ya daba bastante de que hablar, sobre una base falsa, ya que ambos directores tienen una buena relación y una competencia sana. Finalmente fue "En tierra hostil" quien se llevó los oscars a mejor directora y mejor película.
No obstante, para variar, situamos en el centro de las criticas la película de "Avatar", que nos guste o no, ha marcado un antes y un después en el cine, ya que llegó un punto en que si no la habías visto, quedabas excluido de muchas conversaciones, y nos resulta muy extraño encontrarnos a alguien hoy que ponga cara de indiferencia cuando hablamos de "Pandora". Bien, ésta película, con 3 oscars y 9 nominaciones, no es tan fantástica como creemos, ya que hace referencia y paralelismo a hechos que se repiten en la historia, colonización, globalización, etc. Es es caso también de "Distrito 9", que nos puede parecer totalmente surrealista pero guarda una clara relación con el apartheid. No obstante, hacia el final de la película va convirtiéndose en un "cuento" que puede pecar un poco de dulzón. Si pensamos objetivamente, más de uno coincidiríamos con que el final hubiera sido otro totalmente diferente. Los indios nunca les ganaron a los colonos, la realidad no es así como se nos pinta en ésta película. Hay que reconocer, sin embargo, que garantiza unos ojos como platos a lo largo de la película, pero no creo que sea tan admirable esto en una película con un presupuesto de nada más ni nada menos que 500 millones de dólares. Me sugiere una alta contradicción el hecho de que la película tenga un rollo totalmente ecologista, natural y anticapitalista, y séa la película más cara de la historia del cine. James Cameron ha culpado a la Fox por ello, pero imagino que no le disgusta crear el bullicio que ha creado.
Dejemos ya a Avatar tranquila, y voy a finalizar con otra opinión personal (muy discutible, está claro) en la que sólo quiero destacar la película de "La cinta blanca", a la que le ha arrebatado el Óscar a mejor película extranjera "El secreto de sus ojos". Una muy difícil elección ya que ambas me parecen excepcionales. Y también me hubiera gustado ver en algún rincón de las nominaciones "Si la cosa funciona" de Woody Allen, en la que vuelve al humor corrosivo que tanto nos gusta de éste director, y que había desaparecido en sus últimas películas.
No obstante, para variar, situamos en el centro de las criticas la película de "Avatar", que nos guste o no, ha marcado un antes y un después en el cine, ya que llegó un punto en que si no la habías visto, quedabas excluido de muchas conversaciones, y nos resulta muy extraño encontrarnos a alguien hoy que ponga cara de indiferencia cuando hablamos de "Pandora". Bien, ésta película, con 3 oscars y 9 nominaciones, no es tan fantástica como creemos, ya que hace referencia y paralelismo a hechos que se repiten en la historia, colonización, globalización, etc. Es es caso también de "Distrito 9", que nos puede parecer totalmente surrealista pero guarda una clara relación con el apartheid. No obstante, hacia el final de la película va convirtiéndose en un "cuento" que puede pecar un poco de dulzón. Si pensamos objetivamente, más de uno coincidiríamos con que el final hubiera sido otro totalmente diferente. Los indios nunca les ganaron a los colonos, la realidad no es así como se nos pinta en ésta película. Hay que reconocer, sin embargo, que garantiza unos ojos como platos a lo largo de la película, pero no creo que sea tan admirable esto en una película con un presupuesto de nada más ni nada menos que 500 millones de dólares. Me sugiere una alta contradicción el hecho de que la película tenga un rollo totalmente ecologista, natural y anticapitalista, y séa la película más cara de la historia del cine. James Cameron ha culpado a la Fox por ello, pero imagino que no le disgusta crear el bullicio que ha creado.
Dejemos ya a Avatar tranquila, y voy a finalizar con otra opinión personal (muy discutible, está claro) en la que sólo quiero destacar la película de "La cinta blanca", a la que le ha arrebatado el Óscar a mejor película extranjera "El secreto de sus ojos". Una muy difícil elección ya que ambas me parecen excepcionales. Y también me hubiera gustado ver en algún rincón de las nominaciones "Si la cosa funciona" de Woody Allen, en la que vuelve al humor corrosivo que tanto nos gusta de éste director, y que había desaparecido en sus últimas películas.
¿Qué esperamos del cine?
Bueno, en mi presentación a este grupo de blogs de jóvenes estudiantes, me gustaría intentar averiguar qué buscamos en el cine. Muy fácil, sólo tenemos que ver las cuatro películas más taquilleras de este 2009, en el que como ya sabemos, las cosas no nos han ido demasiado bien ni económica ni socialmente, y los hechos hablan por si solos. Las cuatro ganadoras son: Harry Potter, Luna Nueva, 2012 y Up. No sabría decir cuál de las cuatro preferidas es más fantástica, maravillosa, ficticia, mágica e irreal. Esto nos lleva a una conclusión lógica. La gente busca en el cine distracción, evasión. No queremos ir al cine a que nos recuerden cuales son nuestros problemas, o los de nuestra sociedad. Queremos pagar los 6 euros (aproximadamente) que vale una entrada del cine hoy en día, para salir con una sonrisa ancha y una barriga llena de palomitas y ideas de que todo es posible (incluso volar, hacer magia, o enamorarte de un vampiro). Pagar para ver la realidad, cuando ésta es nefasta, lo consideraríamos una estupidez. Aunque, todo se ha de decir, no comparto esta consideración del cine como evasión, y ésa no será mi línea en las siguientes entradas.
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